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Heart of Metal

Heart of Metal #4: Rob English

Heart of Metal #4: Rob English

Un nuevo episodio de Heart of Metal: nuestra sección dedicada al arte y la práctica de la fabricación de cuadros.

Esta semana Columbus conversa con Rob English, ingeniero mecánico y constructor de cuadros inglés que vive y trabaja en Eugene, Oregón. Un fabricante iconoclasta de bicicletas realmente interesantes y ganador del premio a la mejor bicicleta en el NAHBS 2013, que además, como descubrimos durante la charla, es un auténtico fan de los tubos Columbus.

¡Hola, Rob!

¡Hola!

Así que mi primera pregunta, como en todas estas entrevistas, es: ¿cuándo empezaste a utilizar tubos Columbus?

Empecé a usar tubos Columbus a principios de la década de 2010, cuando True Temper cerró. Hasta entonces, había utilizado principalmente True Temper porque era fácil de conseguir y fabricado en EE. UU.
Contacté con el distribuidor estadounidense de Columbus en ese momento y tenían una buena selección. Revisé las especificaciones y me fui familiarizando. Empecé a utilizar Life y algo de Zona. Hay un tubo diagonal Life aero que tendría un diámetro de 42 mm si fuera redondo, pero con la forma de lágrima pasa a ser de 33 x 51 mm. ¡Y realmente me gusta ese tubo! En un momento dado tuve problemas para conseguirlos, así que hice un pedido grande de 30 unidades, que para un constructor pequeño como yo es una gran inversión. Lo mismo con las vainas S-bend Life. No hay otras marcas de tubos que fabriquen una vaina realmente ligera de 24 mm con doble espesor. También pedí 30 juegos de esas.

¿Cómo describirías la diferencia entre Columbus y otras marcas de tubos para bicicleta? ¿Notas alguna diferencia al soldar? ¿O en algún otro momento del proceso de construcción?

Lo que más he notado de Columbus es que vuestros tubos son muy consistentes. De vez en cuando peso los tubos para comprobar las tolerancias respecto a las especificaciones del catálogo y las cumplen muy bien. Hay muy poca variabilidad entre pedidos, lo cual me sorprende positivamente, ya que esperaría que los tubos aumentaran de peso a medida que se desgasta la matriz con la que se estiran. Pero, como digo, no he visto esa variabilidad. Así que valoro mucho la consistencia y el poder confiar en los materiales. Intento ajustar la experiencia para cada ciclista a través de las longitudes de los refuerzos y los diámetros, y como el grosor de pared y el peso del tubo afectan a la calidad de conducción, no podría hacerlo si los tubos no fueran idénticos a las especificaciones del catálogo.
En cuanto al trabajo durante el soldado con latón, no he notado mucha diferencia entre fabricantes. Todas las aleaciones de alta resistencia, sean Life, 853 u otras, son difíciles de trabajar. Pero una vez que te acostumbras a manipular y cortar estas aleaciones, puedes trabajar con todas ellas.

¿Podrías contarnos cómo es el cuadro que quieres compartir hoy con nosotros?

¡La petición de entrevista no podría haber llegado en mejor momento! Justo ayer recibí esta bicicleta del pintor y creo que es la primera que hago que lleva el logo de Columbus en los tubos, porque mi cliente lo pidió expresamente.
Sobre la bicicleta: cuando este cliente acudió a mí, lo que realmente buscaba era esa “bicicleta para toda la vida”. Y la quería personalizada. En cuanto a geometría, no era alguien que necesitara una bicicleta a medida, así que lo más importante era entender cómo y dónde pedalea. Básicamente es un ciclista recreativo, no compite, y busca una bicicleta cómoda, con el equilibrio justo entre reactividad y estabilidad.
Después revisamos las distintas opciones para el cuadro. Eligió una tija de sillín integrada. Ese tubo parte de un 4130 de grosor constante (no Columbus), al que le hago un doble espesor exterior en el torno. Este diseño permite montar un tercer portabidón en la parte trasera de la tija. El cliente quería una estética de tubos redondos, así que elegí un tubo inferior Columbus Life redondo de 35 mm y un tubo horizontal Life de 28,6 mm, que ovalizo a medida en el taller. También utilicé vainas Columbus s-bend, reduciendo la segunda curva de la S para dejar más espacio al disco de freno. Los tirantes no son Columbus, sino tubos de acero 4130 que doblo y modelo en el taller, y la caja de pedalier es T47, lo que permite que la manguera del freno pase completamente por el interior.

Has mencionado varias veces el ajuste de la bicicleta al ciclista. ¿Podrías contarnos un poco más sobre esto?

Cuando empecé a fabricar cuadros para mí y para algunos amigos, hacía un cuadro, lo probaba y luego cortaba los tubos para poner otros con diferentes diámetros y volvía a probarlo. Así empecé a aprender cómo ajustar la rigidez. Descubrí que, en una bajada rápida con curvas cerradas en S y asfalto imperfecto, si la bicicleta es demasiado rígida, la rueda trasera empieza a rebotar. Si es demasiado flexible, la sensación es imprecisa. Cuando la rigidez está bien ajustada, las ruedas pueden salirse ligeramente del plano, lo justo para encontrar la trazada y la tracción adecuadas. Así que lo que busco es ese punto medio de rigidez apropiado para el estilo y el peso del ciclista. Me gusta especialmente construir bicicletas para ciclistas pequeños y ligeros, porque casi todas las bicicletas pequeñas están sobredimensionadas y tienen la misma rigidez y diámetros que las tallas grandes, lo que las hace poco agradables para los ciclistas más ligeros.

¡Muy interesante! Una de las características más distintivas de tus bicicletas es el tirante superior tipo wishbone. ¿Podrías explicarnos un poco cómo desarrollaste este detalle?

La primera bicicleta que construí, hace 30 años en el instituto, era una reclinada. Después trabajé en distintos puestos dentro de la industria ciclista antes de mudarme a Estados Unidos con un visado de trabajo como ingeniero en la empresa de bicicletas plegables Bike Friday. Esta experiencia tan diversa, junto con mi formación en ingeniería mecánica, me permite abordar el diseño de bicicletas convencionales desde una perspectiva diferente. Al analizar las fuerzas en un cuadro, vi que las vainas, al triangulase sobre el eje trasero, aportan la rigidez lateral al triángulo trasero. Por tanto, los tirantes actúan como un puntal y solo soportan fuerzas de compresión. El acero es increíblemente resistente en este tipo de carga, así que la estructura puede ser muy minimalista. Las pruebas —tanto de deflexión estática en el taller como rodando en diferentes condiciones— han confirmado que el tirante wishbone pequeño es una solución muy funcional. Sigo experimentando con hasta dónde puedo reducir esa estructura: disponer de pruebas repetibles me permite comparar diseños con datos precisos.

Última pregunta, solo por curiosidad: he visto que sigues ofreciendo un modelo con tubo de sillín de fibra de carbono. ¿Qué opinas de integrar tubos de carbono en el proceso de fabricación de cuadros de acero?

Creo que no tiene un efecto apreciable en el rendimiento de la bicicleta. Todo empezó en 2011, cuando pensé que sería interesante hacer una tija de sillín de fibra de carbono. La idea era conseguir un cuadro más cómodo, pero cuando recibí el tubo de Enve era tan rígido que decidí hacer una bicicleta de carreras. En mi bicicleta personal, con la altura de sillín fija, el cuadro es un poco más ligero. Pero una vez que añades la tapa ajustable de la tija, el peso total no es menor que usando un tubo de sillín de acero y una tija de sillín ligera. Siempre digo a los clientes que me piden este diseño que es, sobre todo, una cuestión estética. Si te gusta el aspecto, adelante. Pero no es una mejora de rendimiento.

Rob, muchísimas gracias por compartir con nosotros tus conocimientos, opiniones y tiempo. ¡Ha sido realmente interesante e inspirador!

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Foto cortesía de: Rob English
@englishcycles
englishcycles.com